La Iniciativa

Siempre que te pregunten si puedes hacer un trabajo, contesta que sí y ponte enseguida a aprender cómo se hace. De lo contrario podemos caer en el riesgo de manejar todas las posibles variables existentes (imposibles por otro lado de controlar) y caer en la parálisis por el análisis.

Decía Michael Bloomberg, multimillonario y ex alcalde de Nueva York, que “cuando la gente me cuenta que ha esquiado todo el día sin caerse una sola vez, le sugiero que cambie de montaña”.

No estoy hablando de ser un inconsciente a la hora de comprometernos a realizar tareas que quizá nos desborden o no sepamos realizar, sino de adelantarnos a nuestros temores y tomar la iniciativa de no renunciar a trabajar duro y ser capaces de dar un 102%.

Soy más partidario de la expresión de Tom Peters, “Preparado, FUEGO; Apunte”.

Aunque en ocasiones necesitemos una ayuda externa para tomar la iniciativa…

 

Un empresario multimillonario tenía entre sus múltiples valores, miles de hectáreas de tierras fértiles, cientos de miles de cabezas de ganado y una preciosa hija de 18 años heredera de todas sus riquezas. Un día nuestro millonario organizó una reunión en su mansión a la cual invitó a toda la alta sociedad del país, y al llegar la media noche, descubrió una piscina de 500 metros con las paredes altas en tres de sus lados, en los primeras 100 metros de la piscina había colocado pirañas sudamericanas, en el segundo tramo cocodrilos del África, luego barracudas del caribe, después anguilas eléctricas y finalmente tiburones australianos.
Nuestro hombre reunió a todos sus invitados en uno de los extremos de la piscina y les dijo:
Creo que la juventud está perdida, ya no hay hombres en este mundo, por eso si hay un hombre con valor en esta fiesta, lo reto a cruzar esta piscina. Al que lo haga le daré a escoger entre la mitad de mis tierras, el 50% de mi ganado o la mano de mi única hija y heredera. No había terminado de hablar el empresario cuando un joven se lanza a la piscina, la cruzó y salió por la otra orilla; el viejo emocionado le dijo:
Nunca creí ver valor como éste antes de morir, dime muchacho, ¿Quieres la mitad de mis tierras?
No, contestó rápidamente el joven.
Entiendo lo que quieres, es el 50% de mi ganado, razonó el millonario.
Tampoco, replicó el joven.
Ah, lo que quieres es ser mi yerno, y único heredero.
No quiero nada de eso, grito el muchacho.
Y entonces, ¿Qué quieres? Preguntó confundido el millonario.
Quiero saber, ¿Quién fue el hijo de mala madre que me empujó a la piscina? (Fuente
http://www.lahiguera.net)

P:D. Usted es el producto… Desarróllese ¡¡¡

 

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