La Felicidad

Quizá sea el de la felicidad el tema que más nos preocupa en los tiempos actuales. ¿Cómo poder ser feliz? Si la felicidad fuera un enigma, hubiera sido resuelto como tantos otros por el ser humano. Sin embargo la felicidad es un misterio, y éstos se desvelan, no se descubren ni resuelven. Y ante los misterios debemos actuar con asombro, curiosidad y humildad. Precisamente con el afán de que se nos desvelen. Tenemos que ponernos en condiciones adecuadas para que se nos pueda desvelar. En caso contrario, esperando pacientemente a que venga hacia nosotros, no obtendremos resultados positivos. ¿Por qué hay gente feliz y otra angustiada? ¿Qué tienen en común las personas que transmiten sensaciones positivas? Hoy día (con la que está cayendo) no tiene nada que ver que haya crisis con ser una persona amargada. Sólo tenemos dos formas de actuar: luchar o llorar.

En una conferencia sobre la felicidad que impartió el Doctor (y uno de los más reconocidos cardiólogos a nivel mundial), Valentín Fuster, habló sobre las cuatro herramientas que favorecen la consecución de la felicidad y que no parecen encajar en la sociedad actual:

1-Tiempo de reflexión (“A pesar del estresado mundo en el que vivimos, hay que encontrar al menos 15 minutos al día para pararnos a pensar”),

2-Talento (¿Estamos empleando bien nuestro talento? La principal causa de muchas neurosis se produce cuando intentamos alcanzar algo que uno no puede),

3-Transmitir positividad (¿Por qué hay tanta envidia en este país? ¿Por qué se pierde tanto tiempo en pensar en lo que hace el vecino?)

4-Tutoring the young (somos mentores de la gente joven, pero en realidad todos somos jóvenes e inmaduros porque la sociedad cambia muy rápido y necesitamos un guía que nos ayude a desenvolvernos en la nueva situación social).

Hay dos factores que pueden hacer que perdamos la felicidad. La muerte o enfermedad incurable de un ser querido y tener más de 50 años, estar en el paro y no tener la formación adecuada para poder encontrar empleo.

Si somos capaces de recordar cual era nuestra preocupación justo hace ahora un año, entiendo que sigamos en ese estado de ansiedad. Pero la mayoría de nosotros ni tan siquiera recordamos qué era lo que nos angustiaba entonces.

Y dejarnos de complejos …

P.D. Una señora, muy fea, va al médico y le dice: Doctor, vengo porque tengo un tremendo complejo de fea. El doctor, tras mirarla detenidamente le dice: Señora, váyase usted tranquila a casa, … que complejo no es …

 

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