El Idealismo

Cuando hablo con empresarios y directivos y les pregunto, después de años de lucha personal y empresarial, cuál era su ideal  de vida al empezar y si lo han conseguido, me suelen responder:

-seguir al lado de mi mujer después de tantos años y permanecer unidos

-haber educado a mis hijos de forma correcta

-tener a mi cargo a x empleados pudiéndoles dar un trabajo digno y un salario equitativo…

Creo que confundimos el idealismo con la responsabilidad. Nadie nos obliga a casarnos, a tener hijos o crear una empresa.

Lo más sagrado del ser humano es su libertad. Y esa libertad se fundamenta en el libre albedrío al cual se suma la responsabilidad para tomar decisiones. Si una persona quiere, libremente, vivir con otra, es su responsabilidad, no su ideal,  hacer o intentar hacer feliz a la otra persona. Si queremos tener hijos, libremente, es nuestra responsabilidad, no nuestro ideal, educarles conveniente. Y si queremos ser empresarios, elección libre al igual que las otras dos, es nuestra responsabilidad, no nuestro ideal, proporcionar a nuestros trabajadores un salario digno y un proyecto empresarial atractivo. Y sólo cuando se es responsable se es libre.

El idealismo es otra cosa. Es aquella misión que empieza donde acaba nuestra responsabilidad. Es decir, yo no soy responsable del hambre en el mundo, ni de las carencias fundamentales del ser humano, ni del paro global que brutalmente estamos sufriendo. Y es mi libertad, no mi responsabilidad, adoptar como ideal de mi vida luchar contra ello por medio de mis acciones en pro de mitigar, paliar o subsanar las injusticias de la vida.

Quiero desde aquí aportar mi granito de arena difundiendo un proyecto “idealista” precioso que se está produciendo estos días en Murcia. En Twitter os podéis sumar en el hashtag #PañalesparaTodos iniciado por mi buen amigo y admirado Aquilino García @AquilineGarcía,

La idea es muy simple. Que a ningún niño, no de esos preciosos y alimentados que tenemos sino de los que de verdad sufren carencias, abandonados por sus padres y sin ayudas públicas, y en manos de generosas familias de acogida, les falte algo tan básico como un pañal en su vida. Quizá para nosotros apenas tenga importancia. Para ellos, aún sin que nos lo puedan decir, es fundamental. Para los que queráis más información, aquí lo podéis ver http://proyectoanneo.blogspot.com.es/

P.D. Como sabéis, estos artículos pretenden siempre tener un ligero toque de humor. Según escribía éste, me ha venido a la memoria un chiste que siempre me ha parecido muy “tierno”. Es eso, simplemente un chiste.

Dos gorriones, macho y hembra, están subidos a una rama de un árbol. Junto a ellos, una ranita. En un momento determinado, la ranita se lanza al vacío moviendo con fuerza sus patitas. Obviamente, se pega un buen trompazo estrellando su cuerpecito en el suelo. Uno de los gorriones le dice al otro: ¿No crees que ya va siendo hora de decirle que es adoptado?

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