La vida no es esperar a que pase la tormenta, es aprender a bailar bajo la lluvia

El pasado fin de semana tuve el honor de participar con una ponencia sobre la Gestión de la felicidad y la actitud positiva en el VI Congreso Internacional de Consultores de Comercio Exterior organizada por ACOCEX  (Asociación Nacional de Consultores de Comercio Exterior) en Santa Úrsula, Tenerife.

Ante un repleto aforo de prestigiosos profesionales de la materia, era sin duda mi ponencia la única que no se ajustaba a la temática del Congreso en sí. Y sin embargo me sorprendió no sólo la maravillosa respuesta y acogida por los asistentes sino los comentarios de los que tuve el placer de participar en los días posteriores.

La pregunta más generaliza que me hacían era ¿Por qué está este tema tan de moda en los momentos actuales? ¿A qué es debido que el coaching haya encontrado un hueco tan amplio en un mercado que parecía ya copado de nuevas alternativas?

La respuesta, meditada, me parece lógica precisamente por los vientos que corren en la actualidad. A todo emprendedor, le recomiendo que antes de iniciar su despegue analice si su emprenduría choca con alguna de estas tres palabras. ASIA, ABUNDANCIA Y AUTOMATISMO.

Si lo que vas a iniciar se fabrica ya en Asia, mejor olvídalo. Es imposible competir con esos costes y patrones de su mercado. Si tu proyecto es algo que se encuentra en abundancia, mejor opta por otra solución. No es fácil competir con algo que lo podemos encontrar en cualquier parte y a menor precio. Y si tu sueño se basa en cualquier producto que conlleve la automatización, difícil campaña para partir de cero.

Como dice Warren Bennis, uno de los primeros expertos mundiales en liderazgo y administración de negocios, “la fábrica del futuro tendrá sólo dos empleados: un hombre y un perro. El cometido del hombre será dar de comer al perro. El del perro será cuidar de que el hombre no toque el ordenador”.

Como en la época de Leonardo Da Vinci, no nos encontramos en una época de cambios. Todo lo contrario. Estamos viviendo un cambio de época. Del capitalismo al talentismo. Es un cambio de las reglas del juego. Y el talento es un bien aún más escaso que el capital.

El talento es la suma de nuestras capacidades y nuestro compromiso. No basta ya con vivir involucrados en nuestra tarea (gente que vive por obligación). Es necesario sentirnos comprometidos, sentirse responsable. Desafiarse a sí mismo.

El talento bien aplicado es la inteligencia triunfante (también hay inteligencias fracasadas).

Y la primera pregunta que debemos hacernos es: ¿Tenemos talento en lo nuestro? ¿Estamos empleando bien nuestro talento? La principal causa de muchas neurosis se produce cuando intentamos alcanzar algo que uno no puede.

Vamos a una sociedad en que la persona debe desarrollarse como MARCA (y la persona cada vez será más importante)

Hoy, si no te sientes confundido es que no estás prestando atención.

Estamos pasando de negocios basados en la razón a otros basados en la emoción (y la ACTITUD es primordial)

Hay que vivir en fase BETA (siempre probando) El talento no es fijo, tiene que reinventarse.

Antes el pez gordo se comía al chico. Hoy el rápido se come al lento.

Por todo ello, es por lo que se hace preciso que nuestra formación continua y la actitud positiva se desarrolle al máximo, que nuestra vida profesional y personal sean equilibradas y paralelas, y que como reza el título de este artículo, sepamos bailar con alegría e ilusión ante retos que sin duda se nos presentarán en el camino.

P.D.

Un amigo le dice al otro:
- Tú... qué piensas de las mujeres cuando practican el sexo con nosotros: ¿lo hacen por amor o por interés?
- La mía lo hace por amor...
- ¿Cómo estás tan seguro?
- Porque lo que es interés, no pone ninguno.

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