Creyentes pero Creíbles

No basta con ser creyentes, hay que ser creíbles. Seguro que alguno ha supuesto que me refiero al tema espiritual. También. Quizá Dios prefiera las manos que ayudan a los labios que rezan, sin desmerecer este hábito. Pero hoy me quiero centrar en el entorno empresarial.

Y lo primero que me gustaría es hacer una distinción entre el conocimiento y la conciencia, que no es lo mismo.

Yo puedo tener conocimiento de algo, que no implica tener conciencia de ello.

 El triángulo de la conciencia está compuesto por tres ejes; lo que pienso, lo que siento y lo que hago, o dicho de otro modo, la mente, el corazón y la voluntad. Y aquí se empieza a complicar el asunto.

Yo puedo conocer mi cuerpo, tener ese conocimiento corporal implica saber cuáles son mis debilidades, limitaciones, enfermedades… pero eso no es lo mismo que tener conciencia corporal, que supone  que a mi conocimiento anterior, acepto como soy, me quiero, y me doy el descanso alimentación y cuidado necesario para mi crecimiento personal. Es decir, me conozco, me quiero y hago cosas en pro de mi bien.  

Y lo mismo sucede en el ámbito empresarial. Si no existe ese dinamismo que haga que con mi ejemplo en mis actuaciones, pensamientos y sentimientos demuestre a mi equipo la coherencia de mi conciencia empresarial, me quedaré en el simple conocimiento ya sea de procesos, procedimientos o actuaciones. Y caemos en la incoherencia y mal ejemplo, que a la larga llevará a que nuestro equipo carezca de entusiasmo, fe y pasión (aunque sigan siendo gente muy preparada técnicamente)

O existe una coherencia e integridad entre lo que pensamos, sentimos y hacemos o no seremos creíbles. Mandar, si tenemos poder, nos será muy fácil. Que nos sigan por propia voluntad, será imposible. Y analice. ¿Cuántas horas dedica al año a trabajar estos conceptos en su empresa?¿Piensa que se dan por supuestos? No es cierto. El bíceps es un músculo. El cerebro también. Y es más fácil quitarse la grasa del cuerpo que las creencias de nuestra mente.

Ser líder es crear ámbitos de encuentro donde las personas se sientan seguras de que lo hacemos es lo mejor para todos y un lugar de crecimiento personal, generando CONFIANZA Y CREDIBILIDAD.

Recordemos siempre que enseñamos lo que sabemos pero contagiamos lo que vivimos.

La vida es una cuestión de argumentos. Argumentos para aguantar el esfuerzo de poder alcanzar cualquier meta. Las dos incapacidades más habituales en nuestro mundo de hoy son la incapacidad para mantener el esfuerzo y la incapacidad para aplazar la recompensa. Y  se vencen cuando hay pasión y razones.

Normalmente, hay dos formas de producir un cambio en la conciencia de un ser humano. Una, la menos frecuente, es por admiración a otra persona, cuando nos sirve de paradigma y ejemplo. Otra, por desgracia la más habitual, es por dolor, cuando hemos llegado a situaciones límite.

Nos quejamos de lo que no podemos hacer, no de lo que hacemos mal.

Necesitamos empresas, empresarios y trabajadores que hagan un hogar de su empresa, no una casa. En una se producen convivencias, en otra simplemente se convive.  Los vínculos son el lugar de la realización del alma. El 80% de nuestro tiempo lo vamos a pasar en nuestro puesto de trabajo. La riqueza de un compuesto depende de la pureza de sus componentes (apliquen esto a los integrantes de un grupo humano y nos quejaremos menos de la competencia, la bajada de los precios y la crisis). Y cada vez más necesitamos explicar estos conceptos en nuestro entorno empresarial.

Cuanto más claras tengo las cosas, mayor conciencia tengo y a mayor conciencia, mayor conocimiento y eso nos lleva a un mayor compromiso en la vida en la búsqueda de nuestra integridad.

Mi deber, mi obligación es aportar claridad a los demás, es ayudar a la consciencia de los demás a ser cada día su mejor versión. A nadie se educa con arengas, ni con gritos sino con la claridad de la palabra permanente que abone su corazón.

Lo opuesto a la claridad es la confusión, lo opuesto a la conciencia es la ignorancia y a mayor ignorancia, mayor indiferencia.

Y ahora elija usted. Si piensa que esta formación es cara, pruebe con la ignorancia. 

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Comentarios: 1
  • #1

    Diego C. (viernes, 19 junio 2015 09:46)

    Recién salido de la carrera empecé a trabajar en el departamento de administración de una empresa y el jefe de administración que se jubilaba ese mes me dijo una frase que nunca olvidaré. " No te preocupes por lo que sabes, preocúpate por tener criterio y ser coherente". Esto fue hace 15 años, y cada año compruebo lo acertado de sus palabras.