Felicidad y Resignación

Imagine el lector que un Ovni viene en este momento y nos introduce en su extraño artilugio. Después de un viaje sideral, llegamos a un plantea habitado (o sin habitar, a elección de usted) y nos dejan allí con la siguiente advertencia. “Volveremos a por ti; no te diremos si mañana, dentro de un mes, un año o 100 años”. ¿Qué haríamos? ¿Aprovecharíamos  para disfrutar o para amargarnos el tiempo incierto  que tuviéramos que estar en ese desconocido planeta?

Por más que hago esta pregunta en mis seminarios, todos los asistentes me responden “obviamente disfrutar”.

Pues exactamente eso es nacer y morir en la Tierra. Nos traen aquí pero nadie nos avisa cuándo volverán por nosotros. Y mientras tanto, mira que desaprovechamos el momento.

Gozamos poco de lo mucho que tenemos y sufrimos mucho por lo poco que nos falta. Es cierto que el entorno muchas veces no lo pone fácil, pero o lloras o luchas. Y lo importante no es caer, sino tener capacidad de levantarse y seguir.

Y creo con humildad que entre depresiones (nuestro pasado) y ansiedades (nuestro futuro) olvidamos vivir nuestro presente, que como indica la palabra, es un regalo.

La equivocación crucial es confundir la felicidad con la satisfacción.

La felicidad no debe perseguirse, sino seguirse. La persona que vive su ideal de vida es feliz. La que cumple proyectos de vida logra sólo satisfacciones. Y después querrá cumplir y lograr más, hasta volverse adicta al logro. El ideal de vida está dentro. El proyecto está fuera de ti. Uno está y vive en el ser. El otro en el tener.

A la primera que alguien me dice que se encuentra mal, simplemente le digo que ayude a alguien. Ayudar es mágico, para el ajeno pero también para usted. Decía R. Tagore “"Dormía y soñaba que la vida era alegría, desperté y vi que la vida era servicio, serví y vi que el servicio era alegría." Dios mío, si se enseñara esto en el Congreso, Universidades y empresas… 

Las 3 cosas que más felicidad nos darán provienen de desarrollarnos como personas (nuestro crecimiento personal), vivir en el amor (que es querer el bien del otro y colaborar en su desarrollo y plenitud) y servir a los demás.

La felicidad es un estado de conciencia, un sentimiento; el placer, la satisfacción,  es un estado emocional. Las emociones (en-movimiento) son pasajeras. Los sentimientos están dentro de nuestro corazón, y que provocarán en nosotros, no lo dude, la alegría.

El pensamiento más supremo es siempre aquel que encierra alegría. Las palabras más sinceras son aquellas que encierran verdad. El sentimiento más grande es el amor. Todo está dentro de nosotros, no busque fuera

Hacer es una función del cuerpo. Ser es una función del alma. A su alma sólo le importa qué eres mientras haces lo que hagas. Lo que el alma busca es el estado del ser; no el estado del hacer

La palabra gracias y una sonrisa es el mejor pasaporte para vivir y presentarnos al mundo

 

Recuerde que sabiduría no viene de saber, viene de sabor. La persona sabia es aquella que aprendió a saborear la vida..

Y, para finalizar, esté como esté hoy, infinito ánimo y predisposición. Aunque nadie puede volver atrás y lograr un nuevo comienzo, cualquiera puede empezar ahora y lograr un nuevo final

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