Reflexiones de verano

He tenido ocasión de hablar de forma distendida con muchas personas en este breve descanso veraniego. Y hay algo que me ha sorprendido y asombrado (por cierto, la persona feliz se asombra de todo, un niño es feliz porque se asombra de todo y por todo. La persona que no es feliz no se asombra de nada. El asombro brota de un corazón feliz).

Pero sigo con lo que les quería decir.

El que tenía trabajo, se quejaba del mismo y de tener que reincorporarse. El que no lo tenía lamentaba dicha situación. Los que tenían familia, envidiaban la independencia de los que viajaban solos (omito los comentarios de los que además iban con suegra). Los solitarios, no sabían qué hacer con su soledad y falta de compañía. Los que tenían pocos días de asueto, envidiaban a los que disfrutaban el mes entero. Los menos que podían disfrutar de todo un mes de relax, acababan hastiados de tanta monotonía y con la queja de haber agotado ya su tiempo vacacional.

Pero bueno, ¿qué nos pasa?

Lo resumiría con dos reflexiones.

Cuantas más opciones tenemos de elegir en la vida, más nos quejamos de no optar por la que hemos descartado. Sin embargo, cuando no tenemos más que una alternativa es cuando más rápido actuamos.

La segunda, hemos abandonado la cultura del esfuerzo. Todo lo queremos ya, de inmediato y la depresión es hoy el constipado del primer mundo (curiosamente en el tercer mundo no hay tiempo para deprimirse)

Lo que sí he constatado es que nadie se queja de tener lo que no se merece

¿Y qué hacer si lo que eres/tienes no te gusta?

Lo fundamental es ATREVERSE; a perseguir tus sueños, a creer en ti mismo, a sentir que puedes. El que se queja y evita problemas no hace más que acumularlos. Si no arriesgas nada, estás arriesgando tu vida. En toda persona con éxito (ya sabemos que el éxito lo define uno mismo según sus expectativas y deseos) siempre tiene que haber claridad de objetivos, foco en sus actuaciones y  valentía para llevarlo a cabo.

Y para ello (vayamos ahora con el “cómo hacerlo”) uno tiene que ser humilde y conocerse. ¿Sabría de verdad contestar rápidamente a preguntas tan “simples” como en qué soy  bueno y malo? ¿Qué he hecho en mi vida de lo que me sienta orgulloso? ¿Qué me haría muy feliz? ¿Qué deseo?

Es normal sentir miedo cuando queremos cambiar y salir de nuestra zona de confort. No se crece bajo el techo que habitas, sino sobre el horizonte que miras. Y para vencerlo debemos hacernos preguntas y actuar. ¿Qué es lo que más me cuesta? Hazlo nada más comenzar el día  y tendrás disciplina. ¿Qué es lo que más miedo me da? Hazlo cada día y conseguirás seguridad ¿Qué es lo que más me hace sentirme inseguro? Hazlo y tendrás autoconfianza.

Y hemos de enseñar a nuestra mente a sacar lo mejor de nosotros mismos en los momentos difíciles, controlando el pensamiento y aprendiendo a ver los hechos de otro modo. Si alguien te dice lo malo que eres, no querrás que permanezca en tu vida ese tipo de persona.  Pero lo hacemos con nosotros mismo. Cada NO que me digo a mi mismo es como un muro que me impide progresar. Aprende a cambiar los NO por los SI. El muro dará paso a una ventana que te abrirá nuevos mundos.

Nadie ha ganado más batallas al ser humano que el miedo. Entrénate para focalizarte en aquello que te haga crecer, no en lo que te paraliza. En segundos encontramos los defectos de los demás. Los nuestros a veces morimos sin descubrirlos. Saca el problema fuera de ti. ¿Cómo le aconsejarías  a otro que resolviera mi problema? Piensa en qué no estoy sabiendo ver ¿Qué se me está escapando? Encuentra a quién te puede ayudar en tu vida profesionalmente. Pocos piden consejos para aprender, la mayoría para la aprobación de sus ideas ¿Quién puede sacar de mí lo mejor? No busques grandes profesionales, apuesta por la buena gente

Y sobre todo, actúa, toma decisiones ante las cosas que te pasan o te preocupan. Nadie dice que sea fácil. Pero nunca pares de entrenarte, caer y levantarte y ten perseverancia. Las cosas se consiguen con tiempo y esfuerzo

 

Como dice una buena amiga, algunas personas se ahogan en un vaso de agua. Otras se toman el agua y venden el vaso. Sé así.

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