Maneras de vivir

Vamos a intentar hacer un ejercicio de reflexión. En un mundo que va muy acelerado necesitamos un viaje interior, estar dispuesto a hacer un trabajo propio para transformar nuestra forma de ser, para que no intentemos cambiar a los demás, sino empezar el cambio en nosotros mismos. Ahí empieza la transformación. Andamos tremendamente acelerados sin pensar si lo que hacemos hoy nos acerca al sitio donde queremos estar mañana.


Hágase la siguiente pregunta.


¿Qué prioriza en su vida, la cantidad, la calidad o la calidez?


Dependiendo de su respuesta anterior vivirá para afuera, para adentro o atrayendo a la gente como un imán y, según su elección,  su actitud será acumulativa (obsesionado por el  tener), cualitativa (creciendo en su ser) o contributiva y colectiva (avanzando hacia el “somos”)


Si su decisión es vivir la vida bajo la primera respuesta (CANTIDAD)  la vida será un problema a resolver y no dependerá alcanzar la felicidad sólo de usted, ya que su meta se ceñirá a ganar para tener, mantener y no perder y siempre verá al prójimo como un competidor y rival con una búsqueda permanente de su exclusivo beneficio aunque sea a costa del otro y no cesará de dar consejos a los demás hablando con autoridad y creyéndose dueño de lo que tiene y ha conseguido y dando prioridad siempre a lo urgente ya que podría perder los trenes que pasan por su vida. En definitiva, acabará con una patología del individualismo y egoísmo  y un concepto de la soledad como aislamiento. Pero le será difícil alcanzar la felicidad. Usted querrá, pero dado que la vida es un problema a resolver serán los otros (familia, jefes, compañeros, amigos…)a los que culpará por no alcanzarla pues siempre le molestarán en su empeño por obtenerla.


Si su respuesta a la pregunta era la segunda de las cuestionadas con anterioridad (CALIDAD) se habrá producido un gran avance. La vida será ahora una oportunidad para crecer, y su meta dar y recibir con el fin de aprender, viendo ya al ajeno como un compañero y tratando de obtener un bien común y no dando ya  consejos sino compartiendo experiencias  y hablando con humanidad a sabiendas de que lo que posee no le corresponde como  dueño sino más bien como administrador de lo que tiene y ha conseguido y dando prioridad siempre a lo importante. Su actuar pasará de ser individualista a comunitario y los momentos de  soledad le valdrán para un crecimiento personal poniendo sol a su edad, sea la que sea.  Y su felicidad no será ya tener o alcanzar mucho o más cosas sino ser mejor persona enriqueciendo a los demás con su propio crecimiento personal.


Podríamos pensar que con esto ya es suficiente. Pero me gustaría reflexionar qué pasa cuando optamos por la tercera de la respuesta, elegir la CALIDEZ. En este supuesto, la vida pasa a ser un misterio a descubrir. Todas aquellas personas que aman lo que hacen acaban siendo investigadores de su tarea. Los que lo hacen porque no les queda otro remedio, simplemente llegan a ejecutores. Es la diferencia entre ganarse la vida y crear su propia vida. Y la meta es hacer especial todo lo que hago, no hacer cosas especiales. El amor estará siempre presente y a cada momento, irradiando e iluminando el camino a los demás, no brillando su ego con luz propia. Es en ese momento cuando el otro pasa a ser un hermano, y lo que le pasa a él, me pasa a mí. Su búsqueda será un continuo crecimiento interior. Y no es ni fácil ni cómodo. Si tira una moneda a una piscina y deja que llegue al fondo, al bucear a buscarla notará esa presión y tensión. Le darán ganas de abandonar y salir a la superficie, a la superficialidad. Pero la recompensa está en el fondo, en la profundidad. Aunque al principio le duela la cabeza. Y pasará de dar consejos o compartir experiencias a ser ejemplo para los demás, logrando la integridad y coherencia entre lo que piensa, lo que siente y como actúa. Es ahora cuando los valores se encarnan dentro de usted y pasan a ser virtudes, llevándolas a cualquier sitio y haciendo lo que haga, y la generosidad, el agradecimiento y la gratitud pasan a ser sus compañeros de viaje. Y de dueño o administrador entenderá que somos cocreadores de nuestra vida y las que nos rodean poniéndonos a su servicio y estando presente aquí, ahora y en este momento de las actuaciones que realice, con una actitud contributiva con el fin de ayudar al crecimiento personal de su entorno.  La soledad será ahora un maravilloso momento elegido para encontrarse con uno mismo no mirando hacia arriba, abajo, derecha o izquierda sino dentro de su ser. 


Y habiéndose respondido a las preguntas de quien soy, para qué estoy y adónde voy, llegará a la comprensión de su ideal y misión en la vida.


Todo un reto, ¿verdad? 

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Comentarios: 7
  • #1

    Francisco Javier Morales (sábado, 05 septiembre 2015 14:28)

    ¿Y si los sistemas educativos se centraran especialmente en enseñar a las personas (niños, jóvenes y adultos) a desarrollar habilidades sociales y emocionales, al mismo tiempo que crece su inteligencia, y no quedarse solo en llenarles la cabeza con información, sin desarrollar ninguna cualidad humana?

    Estoy convencido, que siempre buscamos y queremos personas buenas y equilibradas, pero la educación, en bastantes ocasiones está interesada en muchas cosas excepto en eso.
    Por eso me interesa tanto este tipo de artículos (auto-formación) e información al respecto.

    Enhorabuena por este artículo, por otros tantos pasados, y porque haya muchos futuros.
    Son una excelente referencia para fomentar nuestras competencias personales y sociales (tan necesarias actualmente), para reconocer nuestras propias emociones y sintonizar con las de los demás.
    Lanzo una pregunta: ¿Que esperamos realmente cuando educamos?
    Una respuesta: ser felices / que seamos felices.

    Gracias y un cordial saludo.
    Francisco Javier Morales.
    franjamorales@gmail.com

  • #2

    Carlos Herreros (sábado, 05 septiembre 2015 20:07)

    Como siempre, una magnífica reflexión José. Yo creo que, con otras palabras, planteas la necesidad de elevar el nivel de consciencia de las personas, empeño en el que estoy comprometido con toda humildad. Porque la atención a uno mismo, hacia los demás y la calidez me parecen a mi estadios de desarrollo. Un abrazo con mi agradecimiento por tu amistad. Carlos

  • #3

    Angel (sábado, 05 septiembre 2015 23:44)

    No se puede cargar mas los sistemas educativos como centro de la adquisición de conocimiento.
    Deberemos desarrollar sistema pedagogicos que incentiven ese desarrollo desde todos los ámbitos familia , sociedad, culto para quienes lo practiquen y ahora si, tambien la escuela.

  • #4

    Maria José (lunes, 07 septiembre 2015 16:05)

    Mi agradecimiento por compartir reflexiones del tipo que te hacen parar en seco y replantear el tipo de vida que llevamos. Tristemente y con noticias actuales como la crisis migratoria que tanto nos conmociona y puestos en la realidad de hacer ver hasta donde llegan nuestros valores, es cuando te sorprendes con unos y no dejas de sorprenderte más con otros... Camino recorrido y mucho por recorrer.
    Saludos.

  • #5

    Alfredo Muñoz (martes, 08 septiembre 2015 17:49)

    Maestro, acertado como siempre....Y las frases de Galeano, demoledoras. Por mi experiencia, es que lo describes CUESTA MUCHO, muchísimo...y es más fácil y no mirar a"ciertos sitios" y más cómodo abandonar a las primeras de cambio. Espero y deseo que los que estamos en el camino encontremos la dicha de la recompensa maravillosa de saber "para qué estoy y adónde voy" y llegar a la reveladora "comprensión del ideal y misión en la vida". Suena a música celestial...pero, ¡qué arduo es el camino, amigo Pepe!!

    Un fuerte abrazo desde el cariño y la admiración

  • #6

    Esther Gómez Hurtado (jueves, 24 septiembre 2015 15:10)

    Muy dificil, como todo lo que merece la pena, que dificil es vivir cómo uno quiere, hemos creado una sociedad que nos arrastra y no nos deja degustar la vida, que pensamos que es eterna y duradera, pero es frágil cómo el cristal, un tesoro maravilloso que tenemos y no sabemos cuidar, ni disfrutar.

  • #7

    Juanjo Navarro (jueves, 24 septiembre 2015 15:30)

    En esta sociedad lo que prima por encima de todo sigue siendo la cantidad, cuanto ganan los bancos, cuanto ganan los políticos, las grandes multinacionales, etc.. Desde pequeños nos enseñan a encauzar nuestros caminos os hacia trabajos donde poder ganar dinero, cuanto más mejor, en los medios no paramos de ver personas procesadas por estafas, fraudes, etc. Incluso nuestros dirigentes se llevan sus "sobresueldos" cuando por otra parte nos dicen que seamos solidarios y no derrochemos. Por desgracia, en muchos casos sólo nos damos cuenta de que como se merece la pena vivir, es pensando más en disfrutar de nosotros y nuestro entorno, sólo cuando nos ha sucedido algo grave en nuestra vida, sólo en esos momentos recapacitamos y nos damos cuenta de que somos algo más que un trabajo o un título. Así que totalmente de acuerdo con el artículo, y pensando que hay que huir de esas prácticas que sólo piensan en la cantidad.
    Un saludo